OMM prevé El Niño y llama a preparar respuestas ante calor y cambios de lluvia
El pronóstico de junio asignó un 80% de probabilidad para junio–agosto; las actualizaciones de julio confirmaron su desarrollo.
El pronóstico inicial
La Organización Meteorológica Mundial publicó el 2 de junio una actualización que estimó un 80% de probabilidad de condiciones de El Niño durante junio–agosto de 2026. El cálculo aumentaba hasta cerca del 90% en los trimestres posteriores. La organización recomendó anticipar medidas de protección de las personas y sus medios de vida. Eran probabilidades estacionales, no una garantía de efectos idénticos en todas las localidades.
Relevancia para Costa Rica
En una explicación publicada el 5 de junio por la Universidad Nacional, el climatólogo Ricardo Orozco señaló riesgos para el abastecimiento de agua, la agricultura, la salud y la generación hidroeléctrica. El análisis describió escenarios más secos en el Pacífico y diferentes condiciones en el Caribe. Esos escenarios sirven para planificación; no acreditan por sí mismos pérdidas agrícolas o faltantes de agua ya ocurridos.
Seguimiento de julio
El 3 de julio la OMM informó que El Niño ya se había desarrollado en el Pacífico tropical y previó su fortalecimiento. El 31 actualizó sus previsiones para agosto–octubre, con mayor probabilidad de calor y de precipitaciones inferiores a lo habitual en el sur de Centroamérica. La actualización no convierte el pronóstico regional en un resultado observado para cada cantón costarricense.
Septiembre: riesgo de un episodio muy fuerte
El 3 de septiembre la OMM informó que El Niño ya establecido podía intensificarse hasta alcanzar una categoría muy fuerte hacia finales de año. Estimó una probabilidad cercana al 100% de persistencia hasta febrero de 2027. La organización subrayó que la intensidad del fenómeno no determina por sí sola el daño en cada región: otros factores oceánicos y locales influyen en sus efectos.